Frente al Duomo se admira el baptisterio de S.Juan. El “bel S.Giovanni” de memoria dantesca – es de origen antigua: tal vez del siglo V después de Cristo, pero de seguro del siglo XI y XII.
En su aspecto exterior, está caracterizado por ser revestido de losas de mármol blancas y verdes y es sobre esta bicromía que se insertan admirablemente las tres magníficas puertas en bronce de Andrea Pisano y del más célebre Lorenzo Ghiberti.
Remonta al 1220 la pequeña tribuna cuadrangular. Este encantador edificio sagrado surgido para acoger con dignidad la fuente bautismal de la Catedral, en el interior se caracteriza por el resplandor de los mosaicos que revisten toda la cúpula y la bóveda de la tribuna.