Entrando en la catedral, nos deja en admiración la grandiosidad de la repartición interior y la extensión de la cúpula, cubierta por un fresco de Giorgio Vasari y Federico Zuccari que representa el Juicio Final, pintado en 1572-1579.
Según se entra en la nave mayor se puede acceder a la cripta y a las excavaciones de S.Reparata, la vieja catedral, que fue derribada sólo en 1375. Es un lugar de alta sugestión gracias a las memorias paleocristianas y alto medievales y a las conmovedoras sepulturas de hombres ilustres como Giovanni de’ Medici – Confaloniero de Florencia – y el grande Filippo Brunelleschi.