La grandiosa iglesia franciscana es una de las obras maestras de la arquitectura gótica italiana y es empresa de Arnolfo di Cambio que la empezó en 1294.
A coronación del grande salón central, enmarcado por un monumental arco, se encuentra el más célebre David, esculpido por Michelangelo entre 1501 y 1504.
Frente al Duomo se admira el baptisterio de S.Juan. El “bel S.Giovanni” de memoria dantesca – es de origen antigua: tal vez del siglo V después de Cristo, pero de seguro del siglo XI y XII.