El jardín está introducido, en un escenográfico cumplimiento del patio, por la elaborada Fuente del Alcachofa de Gian Francesco Susini y, después de ésta, por el amplio anfiteatro a seis órdenes de escalinatas: una extructura del 600 que servía para espectáculos al aire libre.
Entre las obras arquitectónicas de decoración del jardín es verdaderamente hermosa por arquitectura y visión escenográfica, la del Isolotto, puesta como telón de foro de la larga y majestuosa “grande vereda de los cipreses”. Es una lograda realización del arquitecto Alfonso Parigi el Joven que la cumplió en 1618, para valorizar con un ulterior juego de agua, la fuente del Océano, dibujada y esculpida anteriormente por Giambologna.
Recorriendo el Jardín de Boboli non se deje de ver la grandiosa Tarbea de los Limoneros, una amplia construcción de la segunda mitad del 700, que sirve de invernadero para estas plantas ornamentales.
Cerca de Palazzo Pitti se encuentra el espacio de S.Felice, en el que se asoma esta iglesia medieval, restructurada en el 400 y aún en el 600. Ella guarda, en su interior, una cruz pintada del 300 muy bonita,de la escuela de Giotto. Desde aquí, cogiendo calle Mazzetta, se llega hasta la plaza de S. Spirito en la que se asoma la iglesia homónima renacentista.