Construcción medieval, renovada en el 400 y en el 500, S.Niccoló se impone por su interior, bastante sencillo pero sugestivo, y sobretodo por sus pinturas, frescos y tablas del 400.
En la sacristía se admira un tabernáculo del 400 exquisitamente esculpido y una tabla con fondo de oro del 1463, pintada por el florentino Neri di Bicci. Siguiendo hacia el puente a las Gracias se llega en la plaza de los Mozzi, donde se levanta el monumental palacio Bardini.