Entrando de nuevo en el aula de la iglesia y dirigiéndose hacia la entrada, al fondo, antes del templio pequeño de mármol que enmarca la imagen milagrosa, hay la muy rica Capilla Feroni, hermosa obra de arquitectura y escultura barroca debida a Giovanbattista Feroni, que la ideó en 1692.
De grande efecto teatral es la bóveda y la solución de la ventana, que constituye un punto luz a la manera de un reflector. La tela del altar que representa la muerte de S.José es obra del pintor bavaro activo en Venecia Johan Carl Loth.
En 1447 fue iniciado el templo pequeño renacentista de mármol para dar evidencia al fresco milagroso, alrededor del cual se ha desarrollado luego la iglesia. El Templo tuvo en edad Barroca una coronación muy rica y complicada.
Por lo que concierne el fresco, es una obra del 300 con muchos retoques y resanada. La leyenda quiere, al contrario, que la pintura sea una obra del 200, de un fraile de nombre S.Bartolomeo, que se paró al momento de idear y dar color a la cabeza del la Virgen; él rezó con intensidad para poder ser digno de representar al rostro de la Madre de Jesús. Rezando se durmió; al despertarse un ángel había completado la figura.
Notable el marco de plata que rodea la venerada imagen y el frontal, también en plata, puesto delante del altar. Los blasones de casa Medici dan indicación que este lugar de culto fue protegido en manera particular por los Grandes duques pertenecientes a esta familia.