Se halla en el Convento, en una sugestiva serie de locales del 400, debidos a la obra de Michelozzo de Bartolomeo, el arquitecto preferido de Cosimo el Viejo de’ Medici.
El Museo es un verdadero sagrario del arte pictórica de Beato Angelico que en su permanencia en este ambiente, pintó al fresco muchas celdas. Se han reunido aquí otras obras suyas llegadas de iglesias e instituciones religiosas florentinas. Apreciable en particular, al interior de la sala capitular, la grandiosa y conmovedora crucifixión.
Entre las piezas del primer piso, además de las celdas pintadas al fresco por el Angelico y la habitación del Prior, en la que vivió Savonarola, de grande interés arquitectónico e histórico es el salón de tres naves de la Biblioteca, considerada la obra maestra, junto al palacio Medici de Michelozzo. Aquí fue detenido en 1498 Girolamo Savonarola. Desde plaza S.Marco, bajando hacia el Duomo, por calle Cavour, en pasado, llamada por su anchura “calle Larga”, se llega al grandioso palacio Medici, luego Riccardi.