Al interior de la Basílica de S.Lorenzo se destacan dos magníficos púlpitos en bronce.
Última fatiga del grande escultor renacentista en 1460, fueron realizados en parte por sus alumnos, siguiendo el dibujo del maestro.
El de la derecha es el más unitario y el bajo relieve, con la Resurrección, es de seguro de Donatello; el otro, donde se reconocen más manos, del grande escultor renacentista posee la trágica y expresiva escena de la Deposición.