La así dicha “Sacrestia Nova” es en realidad la capilla sepulcral de Lorenzo de’ Medici, el Magníifico, de su hermano Giuliano, como de Giuliano, duque de Nemours y de Lorenzo, duque de Urbino. Los últimos, respectivamente, hijo y nieto del Magnífico.
Pensada por Michelangelo, fue construida por el mismo, entre 1321 y ’34 y después de su salida definitiva de Florencia, finalizada en la mitad del 500. Hermosa obra de arquitectura y escultura, importante por las innovaciones extructurales y la fuerza plástica de cada uno de sus elementos se destacan las tumbas de Giuliano di Nemours con sus estatuas del Día y de la Noche y de Lorenzo di Urbino con las del Crepúsculo y la Aurora. La figura de Giuliano expresa la acción, la de Lorenzo, el pensamiento.
Las cuatro partes del tiempo y las dos calidades humanas encuentran su perfecta unión, su acabamiento, en Dios. El sepulcro del Magnífico y el de su hermano Giuliano no fue finalizado; de él queda, por mano de Michelangelo, el grupo de la Virgen con el Niño.
En plaza S. Lorenzo, junto a la iglesia, se encuentra la entrada de la Biblioteca de S.Lorenzo que está situada en un edificio ideado por Michelangelo entre 1524 y ’34. Hermoso el vestíbulo caracterizado por una potente y original articulación arquitectónica, que resalta en el escenográfico escalerón.