Querida por Lorenzo el Magnífico y por su hermano Giuliano, para honrar el padre Piero y el tio, fue ideada y realizada en 1472 por Andrea del Verrocchio, que en ella supo unir maravillosamente al mármol y al pórfido una exquisita decoración naturalista en bronce, evidenciada por el fin y remate rozagante, con sus ojivales elegantes, sus patas de león y, además, sus realísticas tortugas que son el sostén de todo el conjunto.
La red, también ella en bronce, que rellena el arco donde la tumba se coloca sabiamente, sirve a filtrar y graduar la luz.