El sugestivo Burgo S.Frediano, cerrado por la grandiosa puerta del 300, colocada como presidio de la calle hacia Pisa, es uno de los lugares más característicos del Ultrarno florentino.
Se ha conservado bastante el atmósfera de pueblo pequeño que vive sencillamente que encantó al novelista del 900 Vasco Pratolini. Él describió la atmósfera del barrio de S.Frediano en páginas que se han vuelto ya clásicas en la moderna literatura italiana. Así en “El Barrio” y aún más en las “Chicas de S.Frediano”. Más allá de Burgo S.Frediano, a través de la calle S.Spirito, se llega al pictoresco Burgo S.Iacopo, donde se asoma la iglesia homónima.