La iglesia del 600, inculplida en la fachada, caracteriza una plaza abierta sobre el Arno. La iglesia es una noble construcción barroca, con su luminoso interior hecho precioso por agradables estucos y altares de mármol.
La cúpula está pintada al fresco por el pintor barroco florentino Anton Domenico Gabbiani.
Al salir de la iglesia, a la izquierda, está el granero hecho construir en 1695 por el gran duque Cosimo III, como reserva para las necesidades alimenticias de la ciudad.
A lo largo del flanco de la iglesia, retrocediendo hacia el Carmine, se sale en Burgo S. Frediano.