Obra maestra de orfebreria gótica y renacentista toscana, fue trabajada entre 1366 y 1480.
Impresionante por la riqueza y la complejidad ornamental, era la maravilla del Baptisterio y tiene que imaginarse en relación al dorado resplandor de los mosaicos y la sontuosidad de los mármoles de aquel interior. Sobresale la estatua de S.Juan Bautista de Michelozzo, de 1452, y en el flanco derecho, la trágica e intensa Decapitación del Bautista, obra de Andrea del Verrocchio, maestro de Leonardo. Todo el altar costó más de 10.000 florines de oro. Al salir del Museo de la Obra, al n.54 rojo de plaza Duomo, una lápida recuerda el “Sasso de Dante”, la piedra sobre la cual, segun tradición, el sumo poeta se paraba a meditar en verano.