Llamada así por la familia que patrocinó su construcción: “Visdomini”, o más cariñosamente “S.Michelino”, por sus dimensiones reducidas, este edificio sagrado, de origen medieval, fue restructurado en el 500 y luego en el 600.
En su interior, en el segundo altar, entrando, a la derecha, hay una admirable pintura, con fecha 1518, de Iacopo Pontormo, notable por sus efectos de claroscuro. Siguiendo por calle Bufalini y por calle de S.Egidio y luego por Burgo Pinti, se llega a la entrada del que fue el monasterio de S.Maria Magdalena de los Pazzi.