Este magnífico ejemplo de arquitectura del Renacimiento muy avanzado fue levantado sobre dibujo de Bartolomeo Ammannati, entre 1557 y 1562.
Es una extructura de grande elegancia en la que sobresalta el contraste entre la piedra y las decoraciones de mármol. Destruído por las tropas alemanas en repliegue el 4 de agosto de 1944, fue recontruído en los años Cincuenta, en sus formas originarias y recobrando los antiguos materiales, con grande amor y cuidado. Desde puente S. Trínita, recorriendo la calle a orillas del Arno Acciaoli, se llega hasta el Puente Viejo.