El lugar de arte más importante en S. Trínita es la capilla de la familia Sassetti, la segunda a la derecha del coro, que fue pintada al fresco totalmente, alrededor de 1485 por Domenico Ghirlandaio, con historias de S. Francisco.
El estilo fácil, narratorio, agradable de este pintor renacentista, el mayor junto a Botticelli en la Florencia del 400 muy avanzado, está bien visible en la escena del luneto con la confirmación de la regla de la Órden de S. Francisco, en la que, además de los retratos de Lorenzo el Magnífico, de sus hijos y de sus cortesanos, entre los cuales el poeta Angelo Poliziano, hay una exacta vista de plaza de la Signoría. De Ghirlandaio es también el retablo del altar.