Amplio ambiente cuadrado de estilo gótico, resuelto por una ancha bóveda esquifada, la sacristía está decorada por hermosos frescos realizados entre 1387 y 1390 por el pintor Spinello Aretino, que aquí dió un ensaye cumplido de su estilo de derivación de Giotto, en que se unen amplias y articuladas extructuras compositivas, fecilidad de narración y vivo sentido del color.
En estos frescos se cuentan las historias de S.Benedicto.
Salidos de la basílica, vamos a mirar el campanario, realizado al principio del 500 por Baccio d’ Angiolo y sobre el cual, al tiempo del sitio que tuvo la ciudad en 1530 por las trupas imperiales, Michelangelo puso dos cañones que causaron graves daños a los atacadores.
Michelangelo reforzó aún más la base de este campanario con un terraplén y protegió su extructura mural con colchones que ensordecían los golpes de las artillerías enemigas. Desde S.Miniato se baja hacia la plaza Michelangelo.