Se trata del refectorio de un grande monasterio de monjas de Camaldoli, renovado en el 400.
El Cenáculo es un solemne ambiente dominado, en la pared del fondo, por grandiosos frescos de Andrea del Castagno que, alrededor de 1445, pintó aquí con grande fuerza expresiva, contrastado sentido del color y atenta extructura perspéctica, la Última cena y, arriba, la Crusifixión, la Deposición y la Resurrección.
En este pequeño, pero muy interesante Museo, se admiran, a más, otras obras de pintores del 400 del ámbito de Andrea del Castagno. Continuando por calle 27 Abril se llega hasta el paseo Filippo Strozzi que se desenlaza a lo largo del vasto perímetro de la Fortaleza De abajo.